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Una hora de moda con Carmen Mellado

Es una tarde de miércoles de febrero, y estamos sentadas en el interior de un antiguo seminario marista de Córdoba, convertido hoy en un precioso lugar llamado Castillo de Maimón. Han pasado cuatro meses desde que conocí en un evento empresarial, a la modista diseñadora –como le gusta llamarse- Carmen Molina. Conocida por sus exquisitos trajes de época, indagamos en sus inspiraciones y nos reflexiona sobre la situación actual de las modistas, contándonos su interesante e innovador proyecto.

- ¿Me puedes contar como comenzaste en el mundo de la moda?

Carmen: Se puede decir que desde que nací. Ya que en mi casa de Cabra (Córdoba) existía una sala de costura donde había que estar. Yo pasaba desde pequeña muchas horas mirando a las señoras que cosían, entre agujas, alfileres y trapos. Y vestía a mis muñecas. He sido muy autodidacta. Después en el colegio, con la asignatura de Labores continué el aprendizaje.

- Pero, ¿en que etapa de tu vida te profesionalizaste?

A los quince años se mudó a mi pueblo una modista madrileña, de los talleres de Pertegaz, y fué la que me enseñó con muchas horas de práctica. Una etapa que duro cinco años. A continuación y por motivos personales me mude a Marbella, allí comencé a trabajar en la casa de una diplomática inglesa. Mi función era de apoyo diplomático y con ella tuve la oportunidad de viajar por varios países visitando los principales salones de moda internacionales, diseñadores de alta costura y de renombre. En estos aprendí mucho sobre el coser y su manera de trabajar. Todo esto me permitió establecer relaciones muy interesantes que actualmente mantengo, entre ellos proveedores de telas.

-Ahora estas de nuevo en Córdoba. ¿Después de viajar por el extranjero, que te encontraste en España?

Al regresar me encuentro un país donde la carrera de modista o costurera no existe. Una lástima. Este motivo me llevo primero a crear un proyecto. Ahora es una realidad, La Asociación Cultural de las Artes con Aguja.

-Suena muy interesante. Háblame de esta Asociación:

El objetivo es conseguir revalorizar esas manos artesanales que están en las casas y que piensan que no sirven para nada. Son un potencial económico muy importante para este país. Existen muchos jóvenes que podrían encontrar un futuro laboral con esta preciosa profesión y que realmente es muy necesaria. La finalidad de esta asociación es crear una escuela de modistas que dignifique el trabajo de esas manos.

-Independientemente de este proyecto, hace poco Córdoba disfrutó de un desfile tuyo. ¿Cómo elegiste el tema e inspiración?

De la mujer que veo, de la ciudad donde vivo, de lo que me rodea. Me inspiran mis tejidos naturales conseguidos por los contactos internacionales y que otros no pueden tener alcance. Sedas, terciopelos, linos. Mi ropa siempre es exclusiva. Única para cada mujer. Hablo con ella, estudio su cuerpo y analizo su necesidad. Para mi toda mujer es bella y perfecta, me gusta engrandecer con mis piezas sus virtudes. Todas mis prendas son piezas hechas a la medida del cuerpo, con un tiempo superior de treinta y seis horas, lo que es Alta Costura. Para este desfile presenté una línea flamenca, y otra de fiesta y cóctel de carácter cordobés, por las fotografías estampadas en algunas prendas. Vestidos elegantes, muy femeninos y exquisitos, faldas, caftanes. Quiero enfatizar mi amor por la elegancia de una capa cordobesa.

-Háblame de lo que dentro de la moda es una gran pasión para ti.

Sin duda alguna, los trajes de época. Tengo una línea para alquilar a eventos y ferias. Todo esto viene de hace años cuando comencé a leer sobre historia y moda. Un evento celebrado en Cabra (Córdoba) – La fiesta Medieval de la Villa- me encargó varios trajes de esta época. Ante el éxito decidí preparar una colección propia con el fin de alquilarlos ya que detecté una fuerte demanda. Actualmente lo alquilo para bodas y ferias medievales. También tengo piezas romanas, góticas y árabes. Preciosos, realizados en terciopelos y sedas brocadas.

-¿Como te llevas con las redes sociales?

Carmen: Muy bien, son muy necesarias. Necesita de profesionales que las gestionen.

-¿Qué lugar de Córdoba te gusta visitar más?

Las callejuelas de la Judería.

- Carmen, te agradezco que para la entrevista me dejaras posar con este apetecible vestido de cóctel en blanco con rayas negras y que tiene la maravillosa posibilidad de llevarse puesto de ocho formas diferentes.

Ha sido un placer, Amalia.

Quiero agradecer la magnífica colaboración con el fotógrafo cordobés Antonio Luna y el mexicano Omar Olvera.

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